El turismo es uno de los principales recursos de la comarca de Eloro, como lo demuestra la tendencia positiva del desarrollo en la última década, gracias a las actividades de explotación financiadas por el GAL Eloro con el LEADER II. Desde la ciudad barroca de Noto, nombrada recientemente Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, hasta las reservas naturales de Vendicari (que es ahora también un SIC- Sitio de Interés Comunitario y un A.P.E- Área de Protección Especial) y Cava grande del Cassibile; desde las hermosas costas del sur de Portopalo y Pachino con la reserva natural de la isla de Capo Passero hasta las zonas arqueológicas de gran interés histórico, la comarca de Eloro dispone de un medio ambiente, artístico y cultural invaluable y único en el mundo.

La Sección de Turismo, complementaria a la Sección Territorio (es decir, una guía de lugares y destinos de la zona Eloro), pretende convertirse en una herramienta de trabajo para el turista o visitante a la organización de su estancia y la elección de rutas a tomar.

Profundizando en el análisis de los principales sectores económicos, está claro el desarrollo del turismo y de los servicios en los últimos 10 años. En particular, se han triplicado las estructuras hoteleras, gracias al programa LEADER II que financió tres de ellas, de nueva construcción. Paralelamente, se ha producido un notable crecimiento de la iniciativa empresarial vinculado a los servicios de turismo y un nuevo dinamismo en las áreas relacionadas con el turismo; esto se debe a las políticas sinérgicas implementadas por las organizaciones que operan en el territorio, por lo que se pasa de una situación de marginación típica del pasado a una función actual del territorio mucho mejor, gracias a los efectos positivos que los Programas LEADER II y LEADER + han dejado en el territorio.

Además del turismo vinculado a los recursos naturales, históricos, arqueológicos y arquitectónicos, continúa el interés de la oferta eno-gastronómica.

El refinamiento de la cocina Siracusana, ha sido, desde los tiempos del tirano Dionigi, una cocina conocida a través de los antiguos griegos, como lo demuestra Miteco de Siracusa (siglo IV a.C.) en su “Cocina Siciliana”, el primer tratado científico de la gastronomía y el arte de servir la mesa en la historia de la humanidad.

De hecho, es muy rica y variada la cocina local, gracias a la inmensidad de la zona y a la variedad de productos agrícolas y lácteos utilizados para preparar muchos platos tradicionales sanos y sabrosos.

A lo largo de la costa jónica, prevalece, por supuesto la cocina de mar , caracterizada por diferentes platos de atún, pulpo y dorada.

Algunas empresas, sobre todo en Marzamemi (Pachino) tienen desde hace algún tiempo una discreta actividad de procesamiento del pescado mediante la producción de productos de alta calidad, vinculados a la tradición local y mediterránea (botarga, tunnina, musciame, etc.).

El atún procesado localmente se pesca en el mar Jónico y el Mediterráneo y solo con la caña: eso aumenta la calidad de su carne y el sabor incomparable y todavía se trabaja con las manos, de acuerdo a las más antiguas tradiciones artesanales. Del atún se deriva una amplia variedad de productos: las preciosas huevas, la Ventresca, el atún más valioso y suave, el Tarantello, obtenido a partir de la parte central con más múscuolo, el filete y la Buzzonaglia, la parte más oscura en trozos pequeños, muy apreciada por los conocedores del buen gusto.

Pasando a la zona interna, merecen especial mención los quesos, carnes y embutidos elaborados con carne de cerdo. Especialmente popular es la pasteleria salada de la Val di Noto: desde los inevitables arancinos a las típicas empanadas rellenas, son una serie de propuestas atractivas para todos los gustos.

La pastelería Elorina representa una de las más antiguas de la cultura local: cada dulce narra las historias de la zona, las tradiciones y costumbres de las familias campesinas que preparaban recetas en ocasiones especiales, la artesanía minuciosa de la monjas de clausura, la marca indeleble de la dominación árabe que le ha unido el uso de pistacho y almendra, canela y miel. La riqueza de los postres es evidente en los colores, la opulencia de las formas, la imaginación y la plenitud de sabores. Entre los postres destacan los Canolos, Cassatine de Ricotta, frutas de mazapán y por su delicado sabor, el Biancomangiare, delicioso postre donde se utilizan las almendras de collina llamadas Romana di Noto. No por ello disminuyen las variedades de helados y los deliciosos granizados de limón, almendra, café, moras, mandarina y fresas de Noto.

No pueden faltar los vinos en una tierra donde las viñas abrazadas por el sol producen uvas intensas y fuertes, sabiamente convertidas en vino.

El Nero d’Avola, natural de la comarca, se encuentra en el panorama internacional en uno de los viñedos mas notables aunque se utiliza principalmente como un vino de mezcla para fortalecer otros vinos finos, incluyendo el Cerasuolo. Recientemente, algunos productores locales comercializan su Nero d’Avola embotellado.

Las condiciones climáticas específicas hacen que la recogida se realice temprano, a finales de agosto, lo que garantiza altas propiedades organolépticas y vinos de calidad.

De hecho, las altas temperaturas contribuyen a la concentración de la tasa de azúcar y a la elevación del contenido del alcohol natural de la uva, mientras que la cosecha temprana permite conservar el fruto de los temporales de septiembre que pueden reducir la cosecha para debilitar la concentración de azúcar y alcohol, además de la fragancia.

Otros vinos importantes son los DOC Moscato di Noto (D.M 14/03/74- G.U.n 199 del 30/07/74) y Eloro (D.M. 03/10/94 – G.U.n 238 del 11/10/94) pero se encuentra en una etapa avanzada de reconocimiento también el Rosso di Noto, que comenzó como una variante del ya conocido Eloro.

El Eloro se produce en una zona que incluye en parte el territorio administrativo de los municipios de Noto, Pachino, Portopalo y Rosolini, en la provincia de Siracusa e Íspica, en la provincia de Ragusa, con unas uvas de los viñedos Nero de Avola, Frappato e Pignatello y la eventual adición de otras uvas (máximo 10%). Se produce tanto en la variedad del tinto como del rosado.

El Moscato di Noto no es más que el “Pollio” vino dulce haluntium del cual Plinio decía que había nacido en Sicilia y tenía sabor de mosto. Se produce en las ciudades de Noto, Rosolini, Pachino y Ávola. Este vino es brillante; tiene color paja o amarillento-dorado; característico sabor del moscatel; sabor y aroma delicadamente dulce.

En la zona hay ocho molinos de aceite, pero el aceite de oliva se vende actualmente al granel, aunque en realidad hay muchos otros que ya han recibido premios nacionales. Gracias a los esfuerzos de la SOAT n. 31 de Noto, existe la DOP “Monti Iblei” (DO L 322/97 de 25.11.1997) que está favoreciendo la proliferación de pequeñas cadenas de embotellado; de hecho, en los últimos tres años, los aceites producidos en este área fueron galardonados con diversos premios y menciones y en varias ocasiones con productores de la zona de Eloro, apoyados previamente en la comercialización y el marketing promocional por el Programa LEADER II. En la zona de Eloro se produce el olio virgen extra “ Monti Iblei DOP” en la variedad de aceitunas Tonda Iblea y Moresca.